Background Illustrations provided by: http://edison.rutgers.edu/
Reblogged from entreletrasycafeina  57 notas

Ocupo apenas la tercera parte de mi cama. Me acostumbré a guardarte un lugar y otro a la vida que tendríamos juntos. Se me hizo hábito eso de abrazar mi idea de ti; cálida, llena de luz, de hambre de mí. Y con frecuencia, me sorprendo maquilando cómodamente los pretextos que a diario me alejan del entorno inmediato, para mudarme unas horas a ese que tú y yo hemos construido entre letras.

Son promesas, libros, escenas. Son ambrosías. Son gestos singulares. Son quienes no lo pensamos dos veces y quienes dejan de sentir por tanto darle vueltas. Son besos que no se ven venir, son noches que se viven a medio día. Son distancias que siembran dudas, pasos que no damos juntos, contradicciones anticipadas, risas que se reprimen a siete horas de ahí. Son tus rutinas, mi espontaneidad, nuestro querer. Las tres de la mañana, lo que descanso por saberte a salvo, tu imagen en mi día siguiente.

Siempre duermo de espaldas al lado vacante, esperando la mínima señal del aire que roce mi cabello para saber que has llegado, que apenas dé vuelta, mi cuerpo se encontrará con la perfección de tu silueta y mi boca impaciente con lo insaciable de tu amor.

Pero a veces mis ansias se disfrazan de tu piel, me toman por la cintura y se acercan más a mi inconsciente, el que lleva días haciendo una maraña con mi cabello y mis temores. El que me hace suspirar la obviedad de este vacío y esconde entre lágrimas lo prescindible de tu ser.

Y tú jamás terminas de llegar…

By Abrazando tu ausencia, Entre letras y cafeína (via entreletrasycafeina)